LA NEGOCIACIÓN DEL CONFLICTO DESDE LA PSICOLOGÍA SOCIAL

Los conflictos forman parte inevitable de la vida en sociedad. Desde desacuerdos cotidianos hasta tensiones entre grupos o naciones, entender cómo surgen y cómo se pueden gestionar es clave para mejorar la convivencia. La psicología social, que estudia cómo pensamos, sentimos y actuamos en relación con los demás, ofrece herramientas valiosas para abordar estos desafíos.

¿Por qué discutimos? Lo que la psicología social nos enseña sobre los conflictos

Los conflictos están en todas partes. En casa, en el trabajo, en la política, en redes sociales… Vivimos rodeados de desacuerdos, tensiones y malentendidos. Pero ¿por qué surgen? ¿Y cómo podemos manejarlos sin que se conviertan en guerras personales o colectivas?

La psicología social —esa rama que estudia cómo nos influimos unos a otros— tiene mucho que decir sobre esto. Nos ayuda a entender no solo el origen de los conflictos, sino también cómo podemos negociarlos de forma más inteligente y humana.

¿De dónde nace el conflicto?

Una de las explicaciones más clásicas viene de la Teoría realista del conflicto (1950), desarrollada por el psicólogo Muzafer Sherif en los años 50. Según esta idea, los conflictos aparecen cuando dos o más partes compiten por algo que no pueden compartir: dinero, poder, reconocimiento, espacio… Cuando los intereses chocan, saltan chispas.

Pero Sherif también descubrió algo esperanzador: si los grupos enfrentados tienen que colaborar para alcanzar un objetivo común —lo que él llamó metas supraordenadas—, la rivalidad puede transformarse en cooperación. Por ejemplo, si dos departamentos de una empresa se pelean, asignarles un proyecto conjunto que beneficie a ambos puede cambiar la dinámica por completo.

El “nosotros” contra “ellos”

Otra forma de entender el conflicto es a través de la Teoría de la identidad social (1970), propuesta por Henri Tajfel y John Turner. Esta teoría parte de algo muy humano: nos gusta sentir que pertenecemos a un grupo. Pero eso también significa que tendemos a ver a los que están “fuera” como diferentes, o incluso como una amenaza.

Así nacen los prejuicios, los estereotipos y, claro, los enfrentamientos. Pensamos en “nosotros” (mi equipo, mi país, mi ideología) y en “ellos” (los otros), y esa división puede generar tensiones incluso cuando no hay una razón concreta.

El conflicto también se construye con palabras

Ahora vamos un paso más allá. ¿Y si el conflicto no solo está en lo que pasa, sino en cómo lo interpretamos? Aquí entra el enfoque Socioconstruccionista (1960), impulsado por autores como Peter Berger, Thomas Luckmann y Kenneth Gergen. Esta perspectiva nos dice que el conflicto no es solo algo que ocurre “fuera”, sino también algo que construimos “dentro”, en nuestra mente y en nuestras palabras.

Por ejemplo, si digo “mi jefe me ataca constantemente”, estoy creando una narrativa que me pone en una posición de víctima. Pero si cambio a “mi jefe tiene una forma de comunicar que me resulta agresiva”, abro la puerta a una conversación más constructiva. El lenguaje no solo describe la realidad: la crea.

Entonces… ¿Cómo se negocia un conflicto?

Negociar no es solo sentarse a firmar un acuerdo, es entender qué hay detrás del conflicto, qué emociones están en juego, qué grupos se sienten amenazados y qué historias estamos contando.

Algunas claves que nos da la psicología social:

Buscar metas compartidas que unan a las partes enfrentadas.

Reconocer las identidades sociales implicadas y evitar ver al otro como “el enemigo”.

Revisar el lenguaje que usamos: ¿estamos echando leña al fuego o abriendo espacio para el diálogo?

Aceptar que no todos los conflictos se resuelven, pero sí pueden gestionarse de forma más saludable.

En resumen, los conflictos son parte de la vida, y también una oportunidad para crecer, aprender y conectar. Si entendemos cómo se forman y cómo podemos abordarlos desde lo psicológico y lo social, estaremos mejor preparados para convivir en la diferencia.

©María José Borrego Osete 2025. Todos los derechos reservados.

Bibliografía

Berger, P. L., & Luckmann, T. (1966). The social construction of reality: A treatise in the sociology of knowledge. Anchor Books. 

Gergen, K. J. (1985). The social constructionist movement in modern psychology. American Psychologist, 40(3), 266–275.

Sherif, M., Harvey, O. J., White, B. J., Hood, W. R., & Sherif, C. W. (1961). Intergroup conflict and cooperation: The Robbers Cave experiment. University Book Exchange.

Tajfel, H., & Turner, J. C. (1979). An integrative theory of intergroup conflict. In W. G. Austin & S. Worchel (Eds.), The social psychology of intergroup relations (pp. 33–47). Brooks/Cole.

Publicaciones Similares